miércoles, 13 de septiembre de 2017

La Grieta En Los Oyentes De Música



La forma de escuchar música cambió para mejor en los últimos años. Las nuevas tecnologías hicieron la música mucho más accesible. Antes era cara o MUY cara y -a veces- difícil de encontrar. Antes, para enterarse sobre la existencia de Frank Zappa, había que leer alguna revista especializada, y luego no podías conseguir su música ni en las disquerías. Ahora Frank Zappa está a solo unos clicks de mouse o apoyadas de dedo en celular, y hay para leer infinidad de información
sobre cada cosa que hizo Frank Zappa.

Sin embargo, opinólogos afirman seguido que los nuevos formatos están cambiando la forma en que el oyente escucha música. Dicen que al estar todo disponible, la gente opta por determinadas canciones (y a veces las cambian por otras después del estribillo) y no por discos enteros. Según algunos, los discos estarían desapareciendo debido a los nuevos formatos.

Permitanmé contradecir esta teoría. La verdad es que siempre hubo gente que escuchó música de esa manera (solo algunos hits conocidos y por la mitad) y gente a la que realmente le gusta la música. Es otra grieta que siempre estuvo, está y estará. Dejenmé llamarlos Oyente Mediocre y Oyente Enfermito, y a mí incluyanmé en este última categoría.

El Oyente Mediocre siempre fue igual. Compraba recopilaciones hechas por las compañías discográficas con los hits del momento (ejemplo: “Lo mejor de Música Total”) o de algún artista estafado por esas compañías. Nunca se le ocurrió leer el sobre interno de un disco, mucho menos distinguir entra una etiqueta de Emi y otra de Atlantic. Piensa que las mejores canciones de un artista son las conocidas. No entiende como a alguien puede gustarle Spinetta. Presta más atención a la imagen que a la música (por eso a veces termina escuchando Bon Jovi.) Le da lo mismo bailar en un casamiento una canción de Credence o una de Soda Stereo en ritmo de cumbia. Cree que una canción es importante en su vida porque la escuchó en unas vacaciones adolescentes, o sonó cuando dio sus primeros besos. Los recitales le parecieron siempre muy caros.

El Oyente Enfermito exprime los discos, se emociona con los hits pero luego las otras canciones pasan a ser sus favoritas. Se aprende todas las letras, incluso las de las canciones malas, y se desesperaba antes de Internet por saber si el sobre interno traía las letras, en especial la de los discos en otros idiomas. Busca con lupa detalles sobre el disco, como por ejemplo que Eric Clapton está invitado en el tema 3. El Oyente Enfermito ve una foto de Lennon y se le pone la piel de gallina, lo mismo si escucha “I heard the news today oh boy” o “Well she was 17 you know what I mean”, porque todo eso está asociado a momentos mágicos de su vida (cada vez que escuchó esas o miles de otras canciones.) Conoce toda la discografía de sus artistas favoritos, qué tema está en cada disco, la tapa, las letras de los temas, pero también conoce los piratas y los divide por giras, y sabe que hay uno de Queen grabado de consola de la gira del 82, y hay otro grabado de aire de la misma gira que tiene casi todos los mismos temas en el mismo orden pero difiere en dos. Conoce hasta donde llegaban las canciones en el vinilo, y sabe distinguir en los bonus tracks cuáles pertenecen a lados B de singles de la época y cuáles fueron outakes ahora incluidos en las nuevas ediciones. Al Oyente Enfermito, al momento de comprar un auto, quiere saber qué tipo de parlantes tiene antes de si el motor es 1.6 o 2.0. Sabe todos los gritos y detalles de las canciones, como por ejemplo el "ahhh" a los 33", 44" y 1' y el "yiehhs" del 1' 11" de la canción "El Hombre Suburbano" en la versión de Pappo's Blues Vol. I. En un recital, perdona las desafinaciones del músico, de la misma forma que se perdona a un hijo o a Maradona: las canciones lo han acompañado tanto que se generó una deuda emocional con su creador que es impagable.

Soy Oyente Enfermito, soy hombre de discos (mientras escribí esto escuché Memory Almost Full de Paul McCartney 2007 y podría contarte muchas cosas sobre ese disco.) Nunca me cayeron simpáticos los Oyentes Mediocres. Estoy feliz porque los discos se consiguen fácilmente e invito a cualquier chico que le haya gustado “Stairway to heaven” de Led Zeppelin que ya mismo empiece a escuchar Led Zeppelin I, se aprenda todas las canciones y luego escuche Led Zeppelin II, y mientras lo escucha lea todo lo posible sobre ese disco, así aprende detalles como -por ejemplo- que parte de las canciones nacieron de las zapadas en los recitales de la gira del primer disco. Su vida mejorará porque le correrá un cosquilleo por los brazos, y con los años se emocionará cada vez que por algún parlante suene la voz de Robert Plant pidiendo un montón de amor. Se meterá en un camino sin fin, en el jardín de los senderos que se bifurcan, y de Led Zeppelin podrá pasar a Joni Mitchell o a AC/DC, pero todo lo llevará a ser mucho más feliz que el Oyente Mediocre. No tenga dudas de eso. Tomá nuestro largo y sinuoso camino (1), no te arrepentirás. It's a long way to the top
If you wanna rock 'n' roll. Say No More.

  1. Como el B3 de ese disco editado el 08/05/1970 que si bien no es el último disco grabado por los Beatles (porque luego grabaron Abbey Road) fue el último editado (un mes después que el grupo anunciase su separación) y Phil Spector metió mucha mano en este disco, sin el consentimiento de McCartney, quien se mostró especialmente dolido por lo que hicieron con este tema (el B3), entonces en el 2003 se sacó la leche editando de nuevo el disco pero llamándole NAKED a esta nueva versión, borrando todo lo que había hecho Phil Spector, y en esta nueva versión del disco The Long And Winding Road pasó a ser el tema 4.



1 comentario:

Frodo dijo...

Amén.
Sos groso, es un orgullo contar con vos en esta, la segunda categoría.
Para algunos ciertas canciones son una estrella fugaz y para otros un faro en el cielo que siempre va a estar ilumninando... aunque se haya extinguido y solo nos llegue la luz

Abrazo!