viernes, 16 de junio de 2017

Costo Y Consecuencias De Un Empleado Estatal (The Wheel In Motion)



Supongamos que un empleado estatal tiene el siguiente recibo de sueldo mensual:

Sueldo Bruto:                      $ 70.000
Descuentos Jubilación:         $ 9.800
Descuentos Obra Social:      $ 2.100
Impuesto a las Ganancias:    $ 8.100
Sueldo de bolsillo:              $ 50.000

(Puse números redondos para poder hacer cuentas fáciles. Déjese constancia que los empleados de menor jerarquía cobran alrededor de $ 12.000.)

En principio, esto significaría que este empleado al año se llevaría $ 650.000 al bolsillo (50.000 * 13),
y que el costo total para el estado sería de $ 1.128.400 (Bruto * 13 * Contribuciones Patronales 24%)

Entonces, el lector desprevenido se agarrará la cabeza y dirá: “Este empleado que es bastante nabo nos sale $ 1.128.400 a todos los argentinos. ¡Con mis impuestos! Hay que matarlos a todos!!!!”

Sin embargo, analizándolo con más de dos dedos de frente, podemos ver la composición de los $ 1.128.400:

Organismos de Jubilación (Estado): $ 291.200
Obra Social:                                        $ 81.900
AFIP Ganancias:                               $ 105.300
Bolsillo empleado:                            $ 650.000

La Obra Social puede llegar a gastar en prestaciones médicas esos $ 81.900. Mueve la rueda. Eso provoca que los médicos y los laboratorios tengan que pagar impuestos, así como que ese empleado tenga una cobertura médica.

Ahora supongamos que este empleado estatal no ahorra nada, o sea que se gasta al año los $ 650.000 anuales. Y supongamos que no consume drogas y por eso gasta todo su dinero en bienes y servicios contra facturas. Supongamos que lo gasta todo en el supermercado. Esto significa que de esos $ 650.000, el 21% vuelve al estado por Impuestos al Consumo (los servicios públicos tienen 27% de IVA, el combustible tiene además del 21% otro impuesto que hace que llegue alrededor del 50%), o sea que estaría pagando de IVA $ 112.810 (650.000 / 1,21 * 0,21). Además, suponiendo que el supermercado tenga un margen de ganancia del 10%, el Supermercado pagaría de impuesto a las ganancias lo siguiente:

Ventas sin IVA al empleado estatal: $ 537.190
Costo de ventas y costo fijo:            $ 483.471
Ganancia por venta al empleado:       $ 53.719
Impuesto a las ganancias 35%:          $ 18.802

Esto sin contar que para que el empleado llegue a obtener sus productos, intervinieron miles de proveedores e intermediarios que también tienen que pagar su impuesto a las ganancias (además que el estado Provincial se llevá aproximadamente un 4% de la venta por Ingresos Brutos, o sea $ 21.487.)

Así que -sin contar los impuestos que se generan por los gastos de la obra social- tenemos que -como mínimo- de los $ 1.128.400 (costo total del empleado estatal) volvió al Estado de una u otra forma lo siguiente:

Organismos de Jubilación (Estado):            $ 291.200
AFIP Ganancias:                                          $ 105.300
IVA por Consumo:                                       $ 112.800
Impuesto a las ganancias supermecado:         $ 18.802
Ingresos Brutos para Provincia:                     $ 21.487
Total que vuelve al Estado:                       $ 549.589

Con el resto, lo realmente consumido por el empleado estatal, ha contribuido a que tengan trabajo los vendedores de leche, pan, verdura, carne, ropa, alfajores Jorgito, y todo lo que el empleado estatal haya consumido en el supermercado. Se mueve la rueda.

En conclusión, el costo de $ 1.128.400 se reduce a aproximadamente $ 578.811 y encima esa plata contribuye a que se mueva la rueda, y todos los que se dedican a actividades privadas puedan vender sus productos y servicios según el consumo de este empleado.

Si el empleado estatal no sirviera, y el Estado decidiría darlo de baja, en principio parecería que el estado se ahorraría $ 578.811, pero habría $ 578.811 menos moviéndose por la calle (sin hacer girar la rueda), que no llegarían a los vendedores de bienes y servicios privados.

Con todo esto no quiero justificar a los empleados estatales. Es probable que en algunos organismos haya empleados sobrantes (o mal distribuídos) y en otros falten. Es probable que haya empleados que ganen demasiado por las tareas que realizan, y es probable que haya algunos que deberían ganar más por el esfuerzo que hacen. El inconsciente colectivo tiende a pensar en los empleados públicos como algo similar al personaje de Gasalla, pero empleados públicos son -entre otros- los diputados, las maestras, los policías, las enfermeras, el iluminador de la Televisión Pública, el chofer del helicóptero de Macri, el agente de la AFI, y todo aquel cuyo sueldo provenga del presupuesto público y no de un privado que vende bienes y/o servicios.

El presupuesto de inicio para el año 2017 de la República Argentina es de dos billones trescientos sesenta y tres mil seiscientos diecinueve millones ochocientos setenta mil quinientos setenta y cuatro ($ 2.363.619.870.574) ¡Con tus impuestos! (y también con el culo roto que van a tener tus hijos cuando haya que pagar toda la deuda que se está tomando.) 2,3 millones de millones.

(Obvio que todo es mucho más complicado y simplifiqué mucho, pero quería dar una idea para todos los que opinan sin tener dos dedos de frente.)


1 comentario:

Frodo dijo...

Muy bien, Andá a explicarle esto mismo a ciertos amigos míos que tienen teorías del Dr. en economía Baby etchecopar

Por favor ahora haceme la misma cuenta, pero teniendo en cuenta que si se droga. porque esas porquerías las compra ¡Con los impuestos de mis amigos!

Abrazo grande Alejandro!