domingo, 13 de diciembre de 2015

¡GRACIAS CRISTINA!



El miércoles 09/12/2015, en mi auto, solo, fui a Plaza de Mayo. Cristina Fernández de Kirchner iba a hablar por última vez en su carácter de Presidenta. Era algo que yo venía pensando desde el discurso del 25/05/2015, que vi por televisión. Ese día, todo lo que dijo fue tan emocionante para mí, que empecé a mentalizar un último acto en Plaza de Mayo, donde yo iba a estar presente pasase lo que pasase. No sé si alguna vez ocurrió que un Presidente se va ovacionado
(creo que no.) Me imaginaba lo que sucedió: un montón de gente llorando, abrazándose, temblando y agradeciendo las políticas que se aplicaron en esa gestión. Esto va más allá de la sensación que cada uno sintió en esa plaza: probablemente hubo algunos que solo estaban ahí en agradecimiento de su situación personal. Yo estaba ahí en agradecimiento de las políticas generales.

Recuerdo que los primeros días de Junio, le conté a una chica que yo estaba mentalizando ir el día que Cristina hablase por última vez. La chica respondió: “Me la baja” (creo que se refería a su lívido.)

Debo reconocer que Cristina Kirchner me tenía hipnotizado. Todos los días escuchaba sus discursos y me sorprendían. En general, anunciaba cosas buenas para la gente, la aplicación de políticas que mejoraban la calidad de vida. Pero además de la descripción de lo que estaba pasando, Cristina siempre tiraba datos que iban más allá de mi imaginación (y eso que yo leía todos los días los diarios opositores, y en especial las columnas editoriales de los periodistas más derechosos.) Comparaba a Cristina con cualquier otro político y la diferencia me parecía incalculable. Luego, me divertía porque los medios opositores extraían alguna frase llamativa de su discurso, y la reproducían fuera de contexto para hacer que los que la odiaban la odiasen más. De las cosas buenas que Cristina anunciaba casi nunca decían nada.

En estos años yo estuve de acuerdo, en líneas generales, con la mayoría de las políticas que aplicó el kirchnerismo. Me sorprendían gratamente todos los días. Después de haber visto tantos años de gobiernos aplicando políticas en contra de la gente, ahora había uno que generaba políticas a favor. Y estaban empecinados encima.

Creo que el kirchnerismo nos metió una grieta que era necesaria. Y para eso utilizó dos métodos principales:

01.- La creación de la mística: esto solo lo puede lograr un gobierno que tome medidas populares, ya que no puedo imaginar gente maniféstandose con un cartel que diga: “Viva el egoísmo. Que los que no tienen nada se caguen” (muchos lo piensan pero es muy raro que esa idea pueda crear mística, aunque en Estados Unidos organizaciones como el Tea Party suelen lograrlo.)

02.- La señalización de los enemigos: quizás un poco exagerado, pero nos convencieron que hay poderes que están en contra de la gente, y que hay que tener huevos para enfrentarlos. Lo vimos, costó caro, se hizo lo que se pudo. No era nada fácil. Pero era hermoso ver que alguien por fin nos estaba defendiendo.

El día que Cristina repetía: “Vamos por todo”, se refería obviamente a más derechos para los argentinos. No gastaría mi tiempo en discutir con alguien que piense que eso significaba: “Vamos a robarnos todo”, como mucha gente cree.

La grieta creada hizo caer las caretas. Me sentí insultado casi todos los días por gente que odiaba que ayuden a los pobres o que entendían que había que reinstalar un gobierno neoliberal. Tengo amigos que piensan que “hay que matar a todos los negros de mierda”, amigos con tendencias nazis y mickyvainillistas, amigos que te tiran abajo el proyecto de darle una netbook a cada chico porque uno la vendió por $ 200, y en general todo tipo de análisis superfluos que se basan en carteras, tonos de voz y deditos apuntadores en lugar de analizar las políticas.

El kirchnerismo me enseñó que las políticas pueden mejorarle la vida a la gente. (Hasta su aparición yo era de los que pensaba que todos los políticos eran una mierda y “que se vayan todos”) Y que las políticas que hay que discutir son, por ejemplo, proteccionismo o liberación de las importaciones, ajuste o consumo, privatizaciones o nacionalizaciones, desendeudamiento o endeudamiento, protección al trabajador o a las empresas. Todas tienen puntos a favor y en contra, todas benefician a algunos en contra de otros, pero eso es lo que hay discutir. Ferraris, profesores de tenis, carteras Louis Vuitton, son detalles con los que se entretiene la gilada. La corrupción incluso pasa a un segundo plano al lado de la discusión de las políticas generales. Para la corrupción está la justicia (aunque también muchas veces sea corrupta), y el que robó debe pagar, sin excepciones. Pero mucho más importante son las políticas que se aplican. Los políticos se pueden equivocar (y deben pagar) pero el proyecto no se mancha.

Los que odiaron este proyecto inclusivo, y los que trabajaron para volver a tener un gobierno neoliberal, me resultan inentendibles. El gobierno de derecha anunciaba en su campaña una devaluación (durísima para todos aquellos que no pueden ahorrar) y una apertura de las importaciones que probablemente deje sin trabajo a mucha gente. Ahora hay que bancársela: 13.000.000 de personas votaron para que se ponga en funcionamiento ese plan, aunque ya habíamos probado su ineficacia varias veces. Hace solo 14 años que explotó todo luego que se aplicasen esas políticas. Tendremos que hacer otra vez la experiencia rezando que destruyan lo mínimo posible.

Ese es el presente, pero yo tenía una necesidad inmensa de agradecer todo lo que se hizo en estos doce años y medio. Por eso fui el miércoles a escuchar a Cristina, a expresarle mi conformidad con su gestión, y a ver la gente emocionada y triste a la vez, llorando, abrazándose, agradeciendo. Por eso la Plaza de Mayo el miércoles estaba llena y emocionante. Y por eso le mando mi última mensaje a Cristina: Cuidate, porque te necesitamos para el período 2020-2027. Y gracias!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

(Y cuando terminó el acto me compré un choripán con mi plata.)




2 comentarios:

Newman dijo...

Hola Ale, felicitaciones por tu blog.
Caí acá de casualidad buscando en Google un video de la escena de La Historia Oficial en que Chunchuna Villafañe le dice a otra mina "pero vos estás igual inolvidable compañerita, despreciable hija de puta por que no te vas un poquito a la mierda".
No lo encontré pero entre millones de posibilidades vuelvo a Luján jeje.
Enhorabuena, que vuelva el ciclismo barcelonés!
Saludos.

Ale R dijo...

Gracias Newman! Abrazo